...Y la selva penetro de todos modos
No sirvió de nada el tapar nuestra mirada
con asfalto
Rodearnos de reglas y mitos
Guardar distancias
Cubrir con sabanas la noche y lo
desconocido
El territorio sin nombre
Tratando de ocultar con estatutos
Todo lo que se teme y se rehúye
El Yo-Primigenio
Padre de todos los vicios y virtudes
En esta ciudad sin cielo vuelve a aparecer
la jungla
¿Sera porque llevamos este innegable caos
en el pecho
Polvo de estrellas y vacío inicial?
La sincera imagen de nuestra risa es el
sol…
Quizás por eso sentimos este miedo
De no estar a la altura de los tiempos
Y ahogarnos en rutinas secas
La salida es la fuerza creadora
La obligación autoimpuesta de luz y
eternidad
Ay Mujer
Sácame de este embrollo
Llevo siglos cayendo en llamas
Desde tus muslos vertiginosos
Al fondo de tu abismo terrenal
Desde tus miradas de tormenta
A tus abrazo total
Envuélveme en tus piernas y sincérate en
un suspiro ancestral
Bórrame de la faz
Intégrame con tus manos
Que yo recorreré loco y sediento tus
montes, llanuras
Entrare con propiedad en tus templos más
ardientes
Y clavare mi propia bandera en tu estupor
mujer
Sácame de aquí
Ya no se ni lo que digo
Solo quiero ahogarme en tu clamor nocturno
Hacer trizas los paradigmas remotos
Desembocar temblando en tu entraña húmeda
Y rozar de placer tus miedos con mi
furiosa alegría
Ya no se ni lo que digo
Pero esta es mi verdad
La selva penetro también en mí































